La Fundación Aprender a Mirar y la Associació de Consumidors de Mitjans Audiovisuals de Catalunya organizaron, el martes 19 de mayo, el seminario web Del dolor a la acción: sobreponerse al acoso escolar, emitido a través de YouTube.
En esta ocasión, se invitó a Nidia Represa, autora del libro Bajo mi piel y fundadora del proyecto Good Game, para conversar con Andrea Lucía Ladrón de Guevara, psicóloga clínica, psicoterapeuta y profesora de Aprender a Mirar, sobre cómo hacer frente al acoso escolar y al ciberbullying. Un testimonio en primera persona que permite empatizar con todas las caras del problema.
Elementos clave: la experiencia personal y el arte como refugio
Nidia Represa compartió su propia vivencia y cómo el arte se convirtió en su tabla de salvación durante un proceso largo y complejo de superación emocional. Según la autora, «utilizaba la escritura como refugio, para abrir la herida y viajar por todo el proceso emocional».
Explicó que ante estas situaciones es común que los jóvenes muestren irritabilidad, aislamiento y una fuerte carga emocional, lo que a menudo los lleva a huir y buscar refugio en conductas de riesgo como adicciones a los videojuegos o Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA). Para contrarrestar esto, se destacó la importancia de identificar y potenciar cualquier pasión que tenga el niño. Esto no solo le ayuda a canalizar y expresar sus emociones, sino que fomenta directamente su autoestima y les ofrece nuevos espacios donde poder socializar.
La brecha generacional y el rol de las pantallas
Uno de los puntos más debatidos en el seminario web fue la brecha tecnológica entre padres e hijos. Se hizo un llamamiento a menguar esta distancia y caminar juntos, alertando sobre dos extremos peligrosos: la sobreprotección en el mundo físico frente a la infraprotección en las redes sociales, las cuales muchas veces se convierten en «niñeras digitales».
Existe una preocupante falta de ética en el entorno digital y, ante el miedo, muchos adultos optan por la prohibición total. Sin embargo, se subrayó la necesidad de encontrar un equilibrio que eduque en lugar de simplemente cortar el acceso.
El papel de los espectadores y el entorno familiar
El webinar también puso el foco en los testigos del acoso escolar. Los espectadores suelen callar por dos motivos principales: el factor miedo a convertirse en la próxima víctima para protegerse, o la falta de entendimiento de la situación al escuchar versiones cruzadas.
Para solucionar esto, las expertas coincidieron en que es fundamental sensibilizar a los más pequeños desde la base, enseñándoles el valor de la empatía. Por otro lado, se incidió en la necesidad de contar con padres y madres que ofrezcan apoyo incondicional y pregunten directamente al menor: «¿Qué necesitas?».
Es crucial que el niño sienta que tiene herramientas y la capacidad de tomar decisiones dentro de su proceso. No obstante, también se recordó que las propias familias deben cuidar su salud mental y tratar las secuelas emocionales que implica sostener y ser el apoyo de una víctima de acoso.
¿Cómo defenderse y qué hacer ante la sospecha?
A la hora de actuar, el lenguaje que utilizan los padres en el hogar es determinante, así como hacer entender al niño que él no es el problema. La estrategia de defensa debe basarse en la no violencia, en aprender a confiar en los adultos y en tejer una red social de apoyo que le anime a pedir ayuda.
Ante la mínima sospecha de que un menor está sufriendo acoso, el protocolo de actuación recomendado se divide en cuatro pasos:
- Escribir lo observado y apuntarse los detalles.
- Acudir al centro educativo: Informar detalladamente por escrito de todo lo que se sepa para que quede constancia oficial.
- Buscar atención profesional: Ir al pediatra o al psicólogo para que realicen un informe que permita derivar el caso a especialistas o descartar problemas, buscando siempre el mayor bienestar del niño.
- Pasar del dolor a la acción: Acompañar activamente en el proceso de recuperación.

Recupera el seminario entero en nuestro canal de YouTube. Y no olvides seguirnos también en el resto de redes sociales (Instagram, X y LinkedIn).

Debe estar conectado para enviar un comentario.