No es fácil ser adolescente. Y os lo digo yo, que sé de lo que hablo… Me llamo Pablo Mojave, tengo catorce años y soy adolescente.
Así empieza El proyecto de Pablo. Una historia protagonizada por un joven que sufre un trastorno de espectro autista, tiene altas capacidades y debe redactar un “proyecto de enriquecimiento” durante el curso escolar, en concreto 3º de la ESO.
A modo de diario o autobiografía, el autor, en boca de Pablo, recrea una serie de situaciones comunes que pueden darse en cualquier instituto. El tono coloquial y el estilo directo consigue que la lectura sea sencilla y pueda llegar a un amplio abanico de posibles lectores.
En diez capítulos, uno por mes escolar, el proyecto aborda temáticas como el acoso en el aula, las inseguridades adolescentes, las adicciones tecnológicas, los trastornos de alimentación, la identidad sexual o la venganza a través de la red. Todo ello en un ambiente donde se descubre el valor de la amistad, el papel imprescindible de la familia y el desconcierto de los primeros enamoramientos.

En estas páginas, también tienen su espacio las ansiedades que la tecnología ha amplificado, las actitudes que lo digital ha normalizado, las preguntas que los adultos nos empeñamos en que resuelvan los menores y los retos que se afrontan en la adolescencia y, sobre todo, en la adolescencia solitaria.
Al otro lado de la balanza, los pobladores de El proyecto de Pablo son, en su mayoría, adultos (docentes, padres, madres o hermanos) que escuchan y ayudan, jóvenes que preguntan y aprenden y, en general, personas de buen fondo que, a pesar de los errores, luchan por mejorar.
Dos actitudes proactivas para sobrevivir en la era digital:
A pesar de que el libro pretende abarcar demasiadas problemáticas a la vez y eso le resta fuerza al relato, hay dos grandes propuestas que se deben destacar:
- Una mente abierta que nace del pensamiento crítico para cuestionar lo que nos llega a través de la pantalla (y, por supuesto, en la vida real). Esta actitud está al servicio de la verdad y, con su mera presencia, el pensamiento crítico nos lleva a la búsqueda, a la comprensión, a la comparación, a la investigación y a cualquier cosa opuesta a la apatía y al inmovilismo.
- Las personas que acompañan. No es posible vivir en otro mundo que no sea el que tenemos al alcance de la mano. Sin embargo, hay dos mundos cuando se plantea la posibilidad de la soledad frente a la del acompañamiento. El crecimiento en soledad tiene demasiados números para el fracaso, mientras que el crecimiento de la mano de alguien que nos quiere es enriquecedor y necesario.

De esta forma, tanto los lectores adultos como los jóvenes pueden extraer de El proyecto de Pablo una ruta para superar la etapa adolescente (que muchos adultos tampoco sueltan): perseguir lo que es real, intentar comprenderlo y aceptar o prestar ayuda a las personas que tengamos cerca.
Un ser humano siempre será mucho más completo que Google o cualquier herramienta de inteligencia artificial.
El autor de este libro, Ángel Ubach, es padre, psicólogo y docente. Un experto en acompañar a quienes le rodean en esa etapa de vida tan intensa y llena de riqueza que es la adolescencia.
Firma: Mar Pons

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